19 mar. 2009

Beba, in memoriam














¿Cómo definir el torrente de calor humano, imaginación y generosidad que fue Beba Pecanins ? Única, irrepetible, sería la respuesta. Pero nos quedaríamos cortos. Había algo más en su naturaleza desbordante, en su clara inteligencia, que rompía todos los moldes.
En Barcelona nos enseñó los secretos del « altar de muertos » mexicano.  El último de ellos, en noviembre de 2008, fue un revelador ejemplo del sincretismo cultural y religioso, tan querido por los mexicanos : las cenizas, el retrato, los objetos más entrañables del artista catalán Josep Guinovart se confundieron con el « pan de muertos », las flores de cempasuchil, las caterinas, el humo del nopal encendido envolviéndolo todo…
También Beba tenía divididos sus amores entre dos mundos : catalana, por su madre ; mexicana, por su padre ; un ejemplo viviente de la dualidad que supone vivir a caballo entre dos culturas, entre dos formas de entender la vida, entre distintas formas de decir lo mismo…
Cuando se enfadaba ­–y qué enfados- los tacos que soltaba eran mexicanos ; pero, a los cinco minutos, hablaba en un catalán impecable de sus recuerdos junto al Guino o de estampas de su niñez.
Acometía el montaje del « altar de muertos » con pasión y rigor, como si de una escenografía teatral se tratara. Uno, dos, tres niveles y crecía el milagro. En lo más alto, la fotografía del difunto. Tarareando corridos y rancheras iba creando un lugar para la ilusión y un monumento al recuerdo del difunto. Por encima de las calaveras, el agua y las flores, iba dibujando el perfil del ausente ­–invisible pero presente con la fuerza de lo perenne­- de tal manera que al acercarte al altar flotaba en el aire una sobrecogedora presencia inmaterial mezclada con el aroma del incienso y las flores.
Beba nos ha dejado, en medio de hierros retorcidos y astilllas de madera, en compañía de Miriam, su querida compañera de los últimos años. Descansen en paz. En noviembre nos citaremos de nuevo. Otras manos dispondrán los objetos del « altar de muertos » y encenderán el nopal, pero Beba será una vez más protagonista…
Edgar Bustamante, Barcelona, Marzo de 2009.
Inauguración del altar de muertos, octubre de 2008, Museo Barbier-Mueller de Barcelona












(Imagen cedida por Jordi Soler)











(Imagen cedida por Jordi Soler)

Altar de Muertos mexicà a BCN

por Jordi Canal-Soler
Barcelona, 31 de octubre 2008

Durant aquests dies en què la celebració de Tots Sants tradicional catalana està cedint davant la pressió d’una alternativa molt més comercial com és el Halloween americà, és bo de veure que sorgeixen noves iniciatives per a apropar-nos a les festes de l’1 de novembre d’altres cultures. En aquest sentit, i per segon any consecutiu, el Museu Barbier-Mueller de Barcelona ha organitzat un Altar de Muertos típic de les celebracions de Tots Sants mexicanes.

Beba Pecanins, escenògrafa i directora d’art mexicano-catalana, ha vingut expressament des de Mèxic per a decorar un cop més l’altar, dedicat aquest any a l’artista dibuixant, pintor i gravador Josep Guinovart, mort el desembre passat a Barcelona als 80 anys. Amb esquelets de paper-maché penjats a les parets, siluetes penjades del sostre, calaveres de sucre amb senefes de colors, penjolls de flors, multitud d’espelmes i una gran creu al terra creada amb testos de flors taronges, i recoberta dels pètals de les flors, l’altar serveix com a recordatori dels difunts que ens han deixat durant l’any anterior. 

Sota una gran fotografia de Guinovart amb les mans pintades esteses, n’hi ha també d’altres persones anònimes, enviades pels seus familiars per a compartir també el record. En un racó, hi ha les urnes amb les cendres de l’artista i les de la seva esposa, Maria Antònia Pelauzy, portades per la seva filla Maria.

La tradició de l’altar de morts està arrelada en la cultura mexicana des d’èpoques pre-colombines, i a partir de l’arribada de Colom i el catolicisme, les tradicions maies i asteques van acabar fusionant-se amb el simbolisme cristià per acabar generant el que avui en dia és una de les representacions folclòriques més importants de Mèxic. Segons la tradició

, l’esperit del difunt retorna del món dels morts per a conviure amb els familiars durant un dia, per a poder estar amb ells, consolar-los i confortar-los de la seva pèrdua. Per tal de facilitar l’arribada de l’ànima del difunt es col•loca una foto o una imatge a l’altar, així com llums per a guiar-lo i fins i tot aliments per a satisfer-lo.

Amb la presència de la pròpia filla de Guinovart, del president de l’Espai Guinovart d’Agramunt, de l’artista Beba Pecanins, del cònsul de Mèxic a Barcelona i de María José Isla, la propietària de la botiga del museu i iniciadora de la celebració, avui s’ha inaugurat l’Altar de Muertos a l’entrada del Palau Nadal, la seu del Museu Barbier-Mueller a Barcelona.

Els amics del Museu i els qui hem estat especialment convidats a l’ocasió hem pogut escoltar el president de l'Espai Guinovart presentar la relació de l’artista català amb Mèxic, iniciada el 1972 amb la visita de l’artista a terres americanes i la posterior exposició a la galeria Pecanins (de les ties de la Beba Pecanins) de pintures influïdes pel que Guinovart va destacar amb les següents paraules:

Nunca he visto un pueblo con ese color, pero es un color extraño. Es como si las cosas estuviesen llegadas. No es un color puesto por si mismo, sino que parece más bien un rojo, un amarillo… No es colorista; es un sentido primario. Son los colores primarios. El rojo tiene una dimensión distinta, extraña. México me ha dado mucho que pensar. Ha sido para mi fundamental.

Algunes de les obres de Guinovart poden veure’s a una de les petites sales del Museu, en l’exposició titulada “Guinovart: Caps i Creus”, una exposició d’allò més adient per a aquests dies i pel simbolisme que la creu i els caps cadavèrics tenen en la connotació de la presència de l’altar. Són només deu obres però totes elles relacionades d’alguna manera o altra amb aquest dia de difunts, ja sigui a través de les dues escultures Creu Guitarra o de les pintures de cranis blancs, deformats i en certa mesura aterridors per la seva cruesa.

Una de les que m’ha cridat més l’atenció ha estat Crani, del 1954, una pintura d’una calavera capgirada, tatuada amb abecedaris repetits, amb grossos cercles oculars i terrossos de sucre per dents. El significat, com en totes aquestes obres, depèn del qui l’observa, i fins i tot de l’estat d’ànim del moment en què s’observa.

Deixo que hi penseu vosaltres mateixos, o si voleu, encara millor, aneu-ho a descobrir mirant l’obra original...

18 mar. 2009

Sombrero "vueltiao" de Colombia



Así como el sombrero panamá, elaborado tradicionalmente en  Ecuador, es reconocido alrededor del mundo por su ligereza, belleza y flexibilidad, el sombrero vueltiao, elaborado por los artesanos de la costa atlántica colombiana es uno de esos objetos en que se mezclan belleza y tradición para crear un producto de inigualables características y calidad. Al parecer, su origen se remonta a la época prehispánica. Los indígenas zenúes fueron los iniciadores de esta tradición que se ha mantenido a través del tiempo. El s. vueltiao se ha utilizado tradicionalmente en los pueblos de la costa atlántica de Colombia, sobre todo en los departamentos de Sucre y Cesár para proteger a los hombres del calor y el sol tropicales. Pero con el tiempo ha ido ganando prestigio, y su uso se ha extendido a intelectuales, celebridades y políticos del país.
Estos sombreros se tejen con cintas finas de cañaflecha,  una fibra de origen natural, elaborada  de manera completamente artesanal con la que también se fabrican bolsos, cestería y bisutería.
Un s. vueltiao de calidad es tan suave y flexible que se puede meter la copa y sacar el interior hacia fuera sin dañarlo. La suavidad del tejido depende de la finura de las fibras que componen las cintas concéntricas con que se arma, y ésta de la cantidad y calidad de las de fibras con que estén tejidas. Puede haber cintas compuestas de hasta 42 fibras trenzadas. Estos sombreros se pueden enrollar, desenrollar y llevar en el bolsillo como los panamá.  Al igual que en estos, la elaboración de un sombrero puede tomar de días a semanas y asimismo su valor puede variar desde unos 30 euros hasta los 800, si se trata de un ejemplar muy elaborado. Los vueltiaos suelen ser de ala ancha y entremezclar cintas blancas, negras, y cintas blanquinegras.
Tienda del museo de arte precolombino
Barbier-Mueller de Barcelona,
C/ Montcada, 12-14, 08003, Barcelona 

T:0034 (93) 2684247
info@botiga-museu-barbiermueller.com

15 mar. 2009

Libro recomendado



Ecuador : El arte secreto del Ecuador precolombino
Daniel Klein e Iván Cruz Cevallos
25 x 30.5 cm
360 páginas
P. V. P.  80.00 Euros.

5 Continents Ed. 
2008, Milán.

Ecuador es un país, para muchos, casi desconocido. Sin embargo, de sus costas zarparon navíos con cargamentos de conchas exóticas, y otros productos, para comerciar con los grandes imperios de Perú y Mesoamérica. Junto a la actividad mercantil, los navegantes llevaban también sus creaciones artísticas en piedra, barro y oro. Este libro reúne algunos de estos maravillosos objetos que han deslumbrado a varias generaciones pasadas y, aún, siguen asombrando a las presentes.
La aguda sensibilidad fotográfica de Pierre-Yves Dhinaut, y los excelentes textos que acompañan las imágenes, hacen de este libro una pieza indispensable para quienes se interesan por las culturas precolombinas.
Como dicen sus autores, « evocar el pasado remoto de un remoto país, es el propósito de la presente publicación ».
Objetivo cumplido a cabalidad, pues el adentrarnos en esta obra nos despierta un interés nuevo por saber más acerca de los pueblos precolombinos de Ecuador. 



Tienda del museo de arte precolombino
Barbier-Mueller de Barcelona,
C/ Montcada, 12-14, 08003, Barcelona 

T:0034 (93) 2684247
info@botiga-museu-barbiermueller.com